Mirá que fácil podemos ayudar!

Mirá que fácil podemos ayudar!

Haciendo click donás comida a los chicos carenciados

Ahora sí, a lo nuestro...

Ahora sí, a lo nuestro...

martes, 13 de noviembre de 2007

Martes 5 am




Son las 5 am del martes. En realidad escibi como doscientas palabras y este blogger las borro. Quise seleccionar todo y poner copiar, para pegarlo en un Word y dejar a salvo mi "obra" y por algún motivo, al marcar todo, desapareció. Que paradoja, tratando de salvar algo lo destruí... cuántas veces nos pasará una cosa así en la vida?



Son las 5 (en realidad ya son las 5.27) y estoy frente a la compu xq me agarró insomnio. A esta hora soy distinto. Esta es una faceta distinta en mí. Y además poco conocida, xq no suelo estar despierto a esta hora. Todos somos facetas, no somos lo mismo a distintas horas del día ni de la semana. Y la semana un poco es el reflejo de nuestra vida. A lo largo de la semana somos todo lo que somos, y lo que no aparece en la semana, no existe, porque después de esta semana lo único que viene es otra semana, una sucesión de semanas que forman nuestra rutina. Y de tanto en tanto, un día extra, una semana que cambia, un martes feriado en el que resultamos parecernos más a nosotros mismos un domingo que quienes seríamos ese mismo martes. Por eso la propuesta del día Osvaldo, que tiene algo de irrealismo y mucho de frustración compartida. Por la necesidad de incorporar un poco más de tiempo libre a nuestras vidas. Porque en este frenesí que significa trabajar y hacer algo más (ya sea estudiar, criar un hijo, tener una actividad personal de la que no comemos), es compartida la sensación de que nos queda poco por vivir, poco de esa faceta que somos nosotros en jogging, de entrecasa, o con la ropa que fuera, haciendo algo que nos gusta, descubriéndonos, entusiasmándonos con la evidencia de que podemos hacer otra cosa, de que servimos para otras actividades, de que nuestra existencia no se limita a los roles que interpretamos siempre. La hora y el día dicen mucho. Yo estoy muy lejos de ser el Iván que seré en unas pocas horas, oficinista, empleado, compañero de trabajo. Quizás deberíamos empezar a hablar más de horas para entender la vida. Cuando alguien nos cuente algo, preguntar, "y a qué hora fue". Esta hora, las 5 (sigo pensando en las 5 porque esta entrada se basa en lo que sentí a esa hora), es una hora que me permite ser irresponsable, me da una libertad protegida, como un bebé que gatea libremente en un corralito. Puedo escribir lo que sea, total solamente va a quedar en la escritura, no podría, aunque quisiera, hacer muchas cosas con consecuencias. No puedo fallar en el trabajo, fallar como hijo, como hermano, como amigo, como persona. No puedo fallar ni tener éxito, simplemente esos aspectos de mi vida no están activados a esta hora. Y mi cerebro, que está medio dormido y remoloneando, se pregunta "para qué despertarme si no tengo mucho que vigilar", entonces deja que esa parte más juvenil y artística (que entiendo que es el hemisferio izquierdo) salga a correr y a cansarse un poco, así está mas tranquilo el resto del día, cuando mi hemisferio derecho gobierne. En mi madrugada no existen aspiraciones. No hay cosas que estén bien ni mal.




Bueno, voy a darme una ducha para dar forma a ese Iván oficinista que entra a escena en una hora y veinte. Planeo reflejar fielmente mi idea de lo que debería ser yo a esa hora. Encarnar ese rol honrando al guión. De algun modo todos somos actores. Entro nuevamente en el mundo de las aspiraciones, las expectativas y las responsabilidades. Un baño y luego desodorante y perfume para verme bien, ropa adecuada, tomar agua para purgar el organismo (sabio consejo de Lili!), usar antireflex para cuidar la vista, hacer bien mi trabajo, comer sano, hacer deporte...

Debería propiciar mi insomnio más seguido.

1 comentarios:

Leelee dijo...

tomaste agua??

ja!! genio!! bonjour!! hoy nos vemos, hoy nos divertimos!!

otro consejo por lo menos a mi me hace bien, y trato de ponerlo en practica..YO SOLO PIENSO COSAS QUE ME HACEN BIEN...

beso.