
Mí!!!
Me gané la versión local de la estatuilla dorada de Hollywood. Es la versión local porque en nuestra pensión la ama de llaves se llama Miriam y no es un sujeto muy querido. Asíque ahí está el subtítulo para quienes no tienen la fortuna de conocerla. Y digo que me hice acreedor de tamaña distinción porque me atreví a soñar masiva y despreocupadamente y recibí sucesivos fracasos como respuesta, haciéndome sentir un Boludo Total certificado y homologado.
Alguien me dice quién fue el imbécil que dijo que soñar no cuesta nada??? Y por qué carajo tantos le creímos??? Soñar cuesta fortuna!!! Soñar es arriesgarse, arriesgar el mayor capital del que disponemos, que son nuestros sueños. Y a este mundo no le tiembla la mano si tu suerte es que no los cumplas. No hay prerrogativas ni -por favor, no caigan tan bajo para hacer esto- lamentos que valgan. Me acuerdo que durante la crisis del 2000 y subsiguientes, cuando conseguir trabajo era más difícil que entender cómo había llegado a presidente un tipo tan inepto, sucedido de otros tantos menos calificados y tan rápido, leí en una revista que no servía lamentarse al presentar un Currículum, dado que eso lejos de beneficiar, iba en desmedro del postulante. Y relataba la historia -ofrecida a modo de ejemplo didáctico- de un padre desesperado que había enviado a las oficinas de una multinacional su CV con un dibujo de su familia autografiado por su nena de 3 años a la que no sabía como alimentar. Y también me acuerdo que en medio de esa desproporcionada tragedia colectiva, un programa de televisión ofrecía a los concursantes, como el mayor de los premios, la posibilidad de acceder a un trabajo... no miento, "Recursos Humanos" se llamaba el ciclo, lo conducía Néstor Ibarra, por Canal 13.
A veces me gustaría ser como esas señoras grises y redonditas que van todos los días a la iglesia y resignan su vida a la total voluntad del Señor. Ellas no sueñan, sólo aceptan. No fracasan nunca. Y es que el costo, desproporcionado y trágico, de soñar, es justamente ese, el fracaso. Por ello digo que es un imbécil el que dijo que soñar no acarreaba costo alguno, o como mínimo era un irresponsable y estaba muy mal asesorado. Y además me animo a disparar que Verugo Carámbula hizo mucho mal por la televisión argentina al incitar a miles de argentinos en simultáneo y en horario central, en una época en que no abundaban las programaciones alternativas, sin control de ninguna autoridad oficial competente y sirviéndose de un pintoresco bigote para desviar la atención del público y poder de ese modo moldear la voluntad de las desprevenidas víctimas, a soñar, nada más y nada menos que soñar! Sí sí, escuchó bien, soñar! Qué escándalo, qué descaro, que sinvergüenza!!... Y peor aún, de hacerlo sin la delicadeza, sin el detalle compasivo de proveer adjunto un prospecto explicativo de los efectos colaterales, reacciones adversas y el teléfono de un centro de intoxicación para poder consultar cuando, como me ha sucedido a mí, soñar se torna nocivo.

1 comentarios:
CHE ACTUALIZA! LOS FANS DE TU BLOG TE ESPERAN!!
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